Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA)

El 28 de septiembre de 2004, la Universidad de Navarra abría las puertas del mayor centro privado de investigación médica: el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA), donde 240 investigadores trabajan en cuatro áreas fundamentales en las que la Universidad de Navarra quiere impulsar la investigación biomedicina: Oncología, Neurociencias, Fisiopatología Cardiovascular y Terapia Génica y Hepatología.

Dichas áreas han sido seleccionadas por su importancia asistencial y su repercusión social (suman el 90% de las causas de fallecimientos del mundo occidental) y los proyectos que las conforman recogen la experiencia investigadora de la Universidad de Navarra, al integrar líneas de investigación abiertas en las facultades de Medicina, Farmacia y Ciencias, en la Clínica Universitaria y el Centro de Investigación en Farmacobiología Aplicada. Concretamente se trabaja en 22 proyectos principales repartidos en casi un centenar de laboratorios y locales distribuidos a lo largo de 15.030 m2. El equipo del CIMA lo integran 240 científicos y técnicos, además del personal de administración y gestión,  si bien quedan por completar todavía aproximadamente un centenar de puestos. 

En colaboración con otros centros nacionales e internacionales, los investigadores de CIMA desarrollarán sus proyectos en 32 laboratorios principales y más de 60 laboratorios especiales y locales de apoyo. 

El CIMA nace con el fin de proporcionar las infraestructuras necesarias para completar todo el proceso productivo científico, desde la investigación básica de las patologías hasta el acceso social a los propios descubrimientos. Se crea con vocación clínica, garantizada por la colaboración con la Clínica Universitaria, y con equipos multidisciplinares formados por médicos, biólogos, bioquímicos, farmacólogos, técnicos, etc. 

Configuración y distribución del edificio

En la construcción del CIMA ha primado una configuración funcional. Las áreas de investigación se distribuyen en cuatro plantas, semejantes entre sí en su distribución. La planta tipo tiene como eje el cuerpo central del edificio donde se sitúan los elementos comunes de uso frecuente: ascensores, escaleras, aseos, 16 ultracongeladores por planta, así como dos laboratorios fríos, donde se pueden almacenar tejidos entre +4º y –80º. Los laboratorios principales (ocho por planta) se ubican en la fachada sur, mientras que la fachada norte se reserva para laboratorios de técnicas, áreas de cultivo, etc.

En la primera planta se sitúa el área de Oncología, cuyo director es el Dr. Luis Montuenga. En España el 30% de las muertes de menores de 65 años se debe a tumores. Los proyectos de investigación de su equipo (centrados, sobre todo, en cáncer de pulmón, tumores hematológicos, de colon y de próstata) están dirigidos a entender mejor cómo se produce el cáncer, estudiar marcadores para un diagnóstico más precoz, diseñar nuevas herramientas terapéuticas y predecir con mayor eficacia la respuesta de los pacientes a cada fármaco.

La segunda planta corresponde al área de Neurociencias, y tiene al Dr. José Masdeu al frente. El eje de sus investigaciones gira en torno al Alzheimer y el Parkinson, enfermedades neurodegenerativas que tienen una gran incidencia y un enorme impacto social y personal. En España se estima que hay casi medio millón de enfermos con Alzheimer y 70.000 pacientes con Parkinson. Este área se plantea como objetivos determinar a nivel celular y molecular los factores que causan estas dos patologías y el diseño de estrategias terapéuticas para corregirlos. Además, investigan sobre marcadores precoces  para prevenir el daño neuronal.

El área de Fisiopatología Cardiovascular, que dirige el Dr. Javier Díez, se ubica en la tercera planta. Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de enfermedad y de muerte en el mundo occidental y se prevé que dentro de dos décadas lo sean en todo el mundo. En estos laboratorios los esfuerzos van dirigidos a avanzar en el conocimiento de los mecanismos y las consecuencias de la hipertensión arterial y la aterotrombosis. De igual modo, desarrollan nuevos métodos de diagnóstico y tratamiento aplicables a los pacientes susceptibles de presentar o que presentan ya un infarto agudo de miocardio, un accidente cerebro-vascular o insuficiencia cardíaca.

En la cuarta planta se encuentran los laboratorios del área de Terapia Génica y Hepatología. Su director, el Dr. Jesús Prieto, coordina trabajos orientados a profundizar en el mecanismo de las enfermedades más comunes que afectan al hígado y, en particular, la hepatitis vírica, la cirrosis y el cáncer hepático. Su propósito es desarrollar nuevos y más eficaces procedimientos diagnósticos y terapéuticos. Dentro de las líneas de investigación destaca la aplicación en enfermedades hepáticas de la terapia génica, método terapéutico basado en la transferencia de genes a un órgano o tejido con fines curativos. De momento, se han realizado tres ensayos clínicos de los que se han obtenido importantes datos